Un día de diversión se transformó en una experiencia de terror para un grupo de ocho estudiantes en un parque de atracciones de Texas, Estados Unidos. Debido a una falla mecánica repentina, el carro de la montaña rusa en el que viajaban se detuvo por completo, dejándolos varados a más de 30 metros de altura.
Los cuerpos de rescate y el personal de seguridad del parque se movilizaron de inmediato para implementar un complejo operativo de evacuación y poner a salvo a los jóvenes.