Un sorprendente hallazgo marítimo generó asombro e inquietud en la comunidad costera tras la captura de un ejemplar de grandes dimensiones que presentaba marcas de un ataque en el mar.
Un tiburón de más de 250 kilos causó asombro entre pescadores y habitantes luego de ser capturado presuntamente en aguas de Celestún, Yucatán. Las características físicas del ejemplar desataron la curiosidad de los pobladores y usuarios en redes sociales.
Lo que más llamó la atención fue la gran mordida que presentaba en el cuerpo, la cual, por su tamaño, ha generado todo tipo de especulaciones, pues podría haber sido provocada por un depredador aún más grande en las profundidades.