Un caso ocurrido el 12 de diciembre de 1990 en la colonia Mariano Matamoros, en Tijuana, quedó marcado por la muerte de 12 personas durante una reunión que posteriormente fue relacionada con un presunto ritual. El hecho fue descrito como un ritual satánico, aunque las circunstancias reportadas apuntaban a una posible intoxicación.
De acuerdo con las versiones difundidas sobre el caso, un hombre identificado como Federico reunió a varias personas bajo el argumento de que, por indicación de su dios, podrían verlo cara a cara. Se estima que alrededor de 21 personas acudieron a las reuniones previas, en las que consumían una bebida descrita como una especie de té y participaban en cantos y oraciones.
El 12 de diciembre, Federico habría convocado nuevamente a los asistentes. De las 21 personas que presuntamente participaban en estas reuniones, acudieron 16. Según los relatos del caso, durante el encuentro se quemaron sal y hierbas en un sartén, mientras los presentes comenzaron a gritar. Poco después, el lugar quedó en silencio.
Cuando las autoridades llegaron, encontraron a varias personas sin signos vitales y a cinco sobrevivientes, quienes fueron trasladados a un hospital. Entre los fallecidos había menores de edad y adultos mayores. Federico también sobrevivió inicialmente, pero murió tiempo después, según la información difundida.
En el lugar se habrían localizado casetes y grabaciones de video relacionados con la reunión, materiales que formarían parte de los elementos para conocer lo ocurrido. Sin embargo, las versiones disponibles no permiten establecer de manera concluyente todos los detalles de la causa de las muertes ni confirmar que se tratara de un acto satánico.
El caso generó inquietud por las circunstancias en las que fueron encontradas las víctimas. De acuerdo con los reportes atribuidos a la Policía Municipal de aquella época, no se tenían indicios de que los asistentes hubieran acudido con la intención de quitarse la vida.
La colonia Mariano Matamoros se localiza al este de Tijuana, en las inmediaciones del Cerro Colorado. Más de tres décadas después, el episodio permanece en los relatos sobre los sucesos más extraños registrados en la ciudad fronteriza, aunque las explicaciones sobre lo ocurrido deben distinguirse de las interpretaciones sobrenaturales que surgieron alrededor del caso.













