Los hechos se registraron en las calles de la Ciudad de México, donde se instaló un módulo con un peculiar telescopio casero armado aparentemente con tubos de PVC para ofrecer la vista en vivo del planeta Júpiter.
Los usuarios cuestionaron que el dispositivo carecía de monturas de seguimiento astronómico y lucía como un visor de juguete, así como la observación del cuerpo celeste resultaría técnicamente imposible debido a las condiciones de luz solar y al cielo nublado que prevalecía en ese instante.