Los hechos se registraron al interior de una carnicería ubicada en un sector comercial dentro de Brasil, donde las trabajadoras fueron sorprendidas por un hombre que irrumpió en el mostrador exigiendo el dinero de la caja registradora.
Ante las amenazas y la intrusión del sospechoso en el área de trabajo, una de las mujeres reaccionó de manera inmediata tomando una de las herramientas de corte utilizadas para el negocio para encararlo física y verbalmente.
Durante el intenso forcejeo entre las víctimas y el agresor, las empleadas lograron repeler el atraco a machetazos, obligando al individuo a darse a la fuga sin conseguir el dinero.












