Un fallo en el sistema de alerta temprana de la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) generó pánico generalizado entre millones de habitantes, luego de que se emitiera por error una notificación sobre un inminente terremoto de magnitud 9.9.
La alerta masiva se activó a las 12:40 horas (tiempo local), enviando señales de emergencia automatizadas a teléfonos celulares, activando altavoces en las vías públicas e interrumpiendo las transmisiones en medios de comunicación de todo el país asiático.
La notificación indicaba que el supuesto movimiento telúrico alcanzaría una intensidad de grado 7 en la escala japonesa Shindo —el nivel máximo registrado en dicha medición— y que su impacto abarcaría un amplio territorio desde la isla de Hokkaidō hasta la región de Tōkai.
Ante la gravedad del aviso, miles de ciudadanos evacuaron de inmediato edificios residenciales, centros de trabajo y comercios para resguardarse en espacios abiertos ante la expectativa del sismo.
Ocho minutos después del despliegue masivo de seguridad, a las 12:48 horas, las autoridades meteorológicas de la JMA cancelaron formalmente la advertencia al confirmar que no existía registro de actividad telúrica en el territorio nacional.
El organismo inició de inmediato una revisión técnica de sus algoritmos de detección y sensores para esclarecer las causas que originaron la emisión involuntaria del reporte de emergencia.