Un episodio de severas turbulencias sorprendió a los pasajeros a bordo de una aeronave comercial que cubría la ruta Ciudad de México-Madrid.
El fenómeno meteorológico imprevisto ocurrió durante la fase de crucero sobre el Atlántico, provocando movimientos bruscos que desplazaron objetos personales, charolas de alimentos y equipaje de mano a lo largo de los pasillos de la cabina.
Registros difundidos por los propios viajeros mostraron las condiciones en que quedó el interior de la unidad tras el repentino descenso y movimiento del avión.
Pese a la intensidad del suceso y a los momentos de inquietud vividos por los usuarios, la tripulación aplicó de inmediato los protocolos de seguridad de aviación civil para estabilizar el vuelo y verificar el estado general de los tripulantes y pasajeros.
Al momento del aterizaje en el aeropuerto de destino, las autoridades aeroportuarias y los servicios sanitarios de la terminal confirmaron que no se registraron personas con heridas de gravedad o requerimientos de traslado médico.













