Un episodio de precipitaciones torrenciales provocó severas inundaciones y acumulaciones de agua en diversos puntos estratégicos de la ciudad de Estambul, Turquía, generando serias complicaciones en el tránsito vehicular y en el desplazamiento peatonal.
El volumen de las lluvias sobrepasó de manera paulatina la capacidad de los sistemas de drenaje urbano, originando corrientes de consideración que anegaron pasos desniveles, avenidas principales y zonas comerciales del asentamiento.
Conductores y habitantes de las demarcaciones afectadas reportaron anegaciones considerables en las carpetas asfálticas, donde varios automotores quedaron varados ante el incremento del nivel hídrico.
Se complicó además la operatividad en algunas líneas del transporte público y accesos peatonales, obligando a los transeúntes a resguardarse en estructuras elevadas para evitar la fuerza de los escurrimientos.













