Un adolescente terminó en el hospital después de inyectarse mercurio, en un intento por convertirse en una especie de “Wolverine”, personaje de Marvel conocido por sus capacidades de regeneración y sus características garras en Nueva Delhi, India.
Trascendió que el menor rompió un termómetro en su domicilio para extraer el mercurio y posteriormente decidió introducirlo en su cuerpo mediante una inyección.
La peligrosa ocurrencia tuvo consecuencias para su salud y fue necesario que recibiera atención médica en un hospital, donde fue valorado por especialistas.
El mercurio es un metal pesado altamente tóxico y su exposición puede representar un riesgo importante para el organismo. La gravedad depende de factores como la cantidad, la vía de exposición y el tiempo de contacto.
El caso generó preocupación debido al riesgo que implican este tipo de prácticas inspiradas en personajes de ficción, particularmente cuando se intenta reproducir habilidades o características de superhéroes mediante sustancias o procedimientos peligrosos.













