El curioso momento ocurrió en una tienda de electrónica de Sarátov, Rusia, donde el robot humanoide Syoma era utilizado como asesor tecnológico. Las cámaras de seguridad captaron cuando un cliente se acercó y empujó al robot. Segundos después, la máquina avanzó hacia el hombre y realizó un movimiento con una de sus piernas que pareció una patada. Trabajadores del establecimiento intervinieron para controlar al dispositivo y posteriormente lo apagaron. Hasta ahora no se ha confirmado si la reacción se debió a una falla técnica, un mecanismo automático o algún otro sistema de control.












