El Kīlauea volvió a demostrar la fuerza de la naturaleza con una impresionante fuente de lava de casi 100 metros de altura en Hawái. La erupción tiñó el cielo de tonos rojizos y dejó una escena tan impactante como hipnótica, captando la atención de miles de personas en redes sociales. El fenómeno recuerda el enorme poder del planeta y la intensa actividad volcánica que caracteriza a esta región del Pacífico.