Una vendedora ambulante de algodones de azúcar fue captada de forma peculiar mientras comía algo extraño. ¡Eran mocos!, afirman usuarios en redes sociales.
Fue en el centro de la ciudad de New York donde una mujer se encontraba a la espera de los clientes para poder vender algodones de azúcar, sin embargo, mientras los compradores llegaban, a ella al parecer le ganó el hambre o tenía un antojo de algo diferente y decidió comer sus propios mocos.
La escena quedó grabada y en evidencia de lo que pueden llegar hacer los humanos cuando están aburridos.
Ver vídeo: Vendedora comiendo sus propios mocos