Mientras atendía su puesto en calles de Nueva York, una mujer fue grabada in fraganti por un transeúnte mientras se llevaba los dedos a la nariz para degustar un “bocadillo” bastante secreto y natural.
Al parecer, a la trabajadora le ganó el hambre de una forma muy extraña y no pudo aguantarse las ganas de probar un ingrediente extra, sin percatarse de que alguien la estaba observando a la distancia.