La piloto Narine Melkumjan vivió segundos de absoluta agonía cuando la cubierta de la cabina de su avión se abrió de golpe en pleno vuelo acrobático.
Pese al brutal impacto del viento en el rostro, las extremas dificultades para respirar y los severos problemas de visión causados por las ráfagas de aire, la mujer mantuvo la calma en todo momento y logró realizar un aterrizaje de emergencia con éxito.
Tras el traumático incidente, se informó que la piloto requirió de atención médica y afortunadamente recuperó completamente la vista 28 horas después del angustiante percance.