Una fiesta familiar tuvo invitados inesperados luego de que dos osos irrumpieran en una quinta y sorprendieran a los asistentes. El encuentro ocurrió al norte de Monterrey, Nuevo León, donde uno de los ejemplares se acercó a la alberca y terminó entrando al agua, mientras el otro permanecía en las inmediaciones. Los presentes se alejaron por precaución y algunos aprovecharon para grabar el inusual momento.