Aunque parezca imposible, la ciencia ya confirmó que la duración de los días en la Tierra sí está cambiando. Investigadores explican que nuestro planeta gira cada vez más lento y, en un futuro, un día podría durar 25 horas, indicaron en una investigación publicada en la revista científica 'Science Advances'
El fenómeno ocurre principalmente por la influencia gravitacional de la Luna. Esa fuerza provoca las mareas en los océanos y, al mover enormes masas de agua constantemente, genera una fricción mínima que funciona como un “freno natural” para la rotación terrestre. Aunque el efecto es imperceptible para las personas, los relojes atómicos y observatorios astronómicos sí pueden medirlo con precisión.
Actualmente, la Tierra tarda aproximadamente 24 horas en completar una vuelta sobre su eje, pero los científicos señalan que esa velocidad nunca ha sido totalmente fija. De hecho, hace cientos de millones de años los días eran más cortos, de alrededor de 18 horas.
Según las estimaciones científicas más aceptadas, tendrían que pasar cerca de 200 millones de años para que el planeta acumule el retraso suficiente y los días lleguen a durar 25 horas. Por ello, los expertos aclaran que no se trata de un cambio que vaya a afectar a la humanidad actual.
Además de la Luna, existen otros factores capaces de alterar ligeramente la velocidad de rotación terrestre, como el derretimiento de los polos, el movimiento de aguas subterráneas y grandes terremotos, que redistribuyen la masa del planeta y modifican su equilibrio.
Los especialistas destacan que comprender estos cambios no solo sirve para estudiar el futuro del planeta, sino también para mantener sistemas modernos de alta precisión, como el GPS, las telecomunicaciones y la sincronización global de relojes atómicos.