Un hombre de 37 años enfrenta una investigación a nivel federal tras ser captado lanzando una piedra a una foca monje. Este acto ha causado indignación debido a que se trata de una especie en estado crítico de vulnerabilidad, con una población estimada de apenas 1,500 ejemplares restantes. Las autoridades han iniciado el proceso correspondiente para sancionar esta agresión contra la fauna protegida.