El humo generado por cientos de incendios forestales ha deteriorado la calidad del aire en diversas regiones, provocando la emisión de alertas sanitarias. Autoridades recomendaron limitar las actividades al aire libre y tomar precauciones, especialmente en personas vulnerables. La situación se debe a los incendios activos en Canadá, cuyos efectos ya alcanzan varias zonas del noreste y medio oeste de Estados Unidos.