Una reciente investigación científica encendió el interés de especialistas en salud luego de revelar que la menta podría convertirse en una aliada natural para ayudar a disminuir el riesgo de problemas cardiovasculares, especialmente relacionados con la presión arterial.
El estudio, publicado en la revista científica PLOS ONE, analizó los efectos del aceite esencial de menta en personas con hipertensión leve o presión elevada, encontrando resultados positivos tras apenas 20 días de consumo controlado.
Asimismo, de acuerdo con los investigadores de la Universidad de Lancashire, en Reino Unido, los participantes que recibieron aceite de menta registraron una disminución promedio de hasta 8.5 mmHg en la presión arterial sistólica, además de una reducción en la frecuencia cardíaca.
Especialistas explicaron que el principal componente responsable sería el mentol, sustancia que ayudaría a relajar las arterias y mejorar la circulación sanguínea, facilitando que el corazón trabaje con menor esfuerzo.
Aunque los resultados fueron considerados prometedores, médicos advirtieron que la menta no sustituye tratamientos médicos ni medicamentos para enfermedades cardiovasculares, sino que podría funcionar únicamente como un complemento dentro de hábitos saludables.