El Día de Muertos también es una oportunidad para recordar a las mascotas que formaron parte de la familia y que dejaron una huella especial en quienes compartieron su vida con ellas.
De acuerdo con la tradición, la ofrenda dedicada a perros, gatos y otros animales de compañía puede colocarse desde la mañana o tarde del 27 de octubre, fecha en la que se les dedica un espacio para recordar su presencia y recibir simbólicamente su regreso al hogar.
¿Qué se puede colocar en el altar?
El altar puede adaptarse a los recuerdos y creencias de cada familia. Entre los elementos que pueden incluirse están:
- Fotografía y nombre de la mascota.
- Agua, incluso puede utilizarse el recipiente que acostumbraba beber.
- Su alimento favorito, como una forma de recordar lo que disfrutaba.
- Un juguete, collar u objeto especial.
- Flores de cempasúchil y papel picado.
- Una veladora, como símbolo de luz y guía.
La idea es crear un pequeño espacio dedicado a recordar con cariño los momentos compartidos y la importancia que tuvo la mascota dentro de la familia.
Cuidado con lo que colocas
Si hay mascotas vivas en casa, es importante mantener fuera de su alcance alimentos y objetos que puedan resultar peligrosos. Entre los elementos que deben evitarse están chocolate, alcohol, huesos cocidos y ciertos alimentos azucarados o grasosos. También se recomienda tener precaución con el uso de incienso o copal en lugares cerrados.
El cempasúchil también debe mantenerse bajo vigilancia, ya que su ingesta puede provocar molestias en perros y gatos.
Así que, si en casa hubo un compañero de cuatro patas que dejó un recuerdo imborrable, el 27 de octubre puede ser una fecha especial para dedicarle un pequeño altar y mantener viva su memoria.













