¿Te atreverías a acercarte a una mano que, según cuenta la leyenda, quedó como recuerdo de una terrible historia de amor? En el Centro Histórico de Morelia existe un relato que ha pasado de generación en generación y que todavía despierta la curiosidad de quienes escuchan hablar de la famosa mano en la reja.
La historia cuenta que una joven de familia acomodada se enamoró de un hombre que no era aceptado por sus padres. Para impedir que la pareja se encontrara, la familia la mantenía encerrada en casa, lejos de su amado. Sin embargo, el enamorado habría encontrado la manera de acercarse a ella a través de una ventana protegida por una reja.
La tragedia comenzó cuando Manrique tuvo que alejarse para conseguir el permiso que le permitiría casarse con Leonor. Pero su ausencia fue aprovechada por la madrastra, quien ordenó tapiar la abertura y condenó a la joven a quedarse sin agua ni alimento. Desesperada y cada vez más débil, Leonor comenzó a extender su mano entre los barrotes para suplicar ayuda a quienes pasaban por la calle. Sin embargo, cuando su amado regresó, el destino ya había escrito el final más cruel para su historia de amor.
Desde entonces, la leyenda
asegura que la mano de Leonor continúa apareciendo entre las rejas de aquella antigua casona, ubicada en la Calzada Fray Antonio de San Miguel, donde actualmente se encuentra el Centro Cultural de la UNAM en Morelia. Hay quienes cuentan que, cuando cae la noche, el recuerdo de aquella joven parece cobrar vida y que su desesperada petición de agua o pan todavía resuena en el lugar. ¿Te atreverías a pasar frente a esta casona y comprobar si la leyenda sigue viva?













