Un asombroso espectáculo óptico iluminó los cielos durante las primeras horas de la mañana del pasado 31 de agosto, momentos antes de que se registrara una intensa tormenta eléctrica.
El fenómeno visual se apreció con gran nitidez en el horizonte de Changzhou, en la República Popular China, donde los habitantes quedaron deslumbrados al presenciar cómo las nubes y el firmamento se tiñeron por completo de tonalidades rosadas y rojizas cerca del amanecer.
De acuerdo con especialistas en meteorología, este impactante color rojizo es resultado científico de la dispersión de Rayleigh, la cual ocurre cuando la luz del Sol se ubica en el punto más bajo del horizonte y viaja una trayectoria más larga a través de la atmósfera.
Este trayecto extendido dispersa las longitudes de onda cortas como el azul y resalta los matices cálidos, creando una postal visual antes de las precipitaciones.