Una densa y tóxica neblina cubrió por completo la localidad de Palangkaraya, situada en la región de Kalimantan Central, en Indonesia, transformando el paisaje urbano y rural en una escena de tonos anaranjados.
El inusual fenómeno visual es consecuencia directa de los voraces incendios forestales y en zonas de turberas que afectan la zona, liberando grandes cantidades de humo hacia la atmósfera y reduciendo drásticamente la visibilidad.
La acumulación masiva de partículas contaminantes ha generado condiciones ambientales adversas en el territorio, obligando a los habitantes a enfrentar un entorno opaco y con altos niveles de contaminación en el aire.
Las autoridades locales mantienen el monitoreo constante sobre la evolución y propagación de los siniestros en los bosques y mantos de turba, los cuales suelen intensificarse debido a las condiciones climáticas secas de la temporada.