La reciente recomendación emitida por autoridades de más de 30 países, incluido México, sobre armar una mochila de emergencia de 72 horas desencadenó una ola de teorías conspirativas en redes sociales, reviviendo el mito urbano sobre los llamados “tres días de oscuridad” y un supuesto apagón mundial programado para noviembre de 2026.
Las especulaciones en internet sugieren que el llamado a la preparación ciudadana responde a una catástrofe global inminente o al inicio de un evento apocalíptico. Sin embargo, dicha teoría carece por completo de sustento científico o meteorológico.
Las versiones sobre tinieblas prolongadas han circulado en la web desde 2012, fusionando falsos comunicados atribuidos a la NASA con profecías religiosas tradicionales y virales atribuidad a creadores de contenido digital como el denominado “profeta Simón”.
El objetivo real de la mochila de emergencia es hacer frente a contingencias cotidianas como sismos, inundaciones, incendios o huracanes que requieran evacuaciones inmediatas, descartando de forma tajante cualquier alerta por el fin del mundo o un colapso eléctrico global.