Una sala de maternidad en un hospital de Moscú, Rusia, se transformó en un improvisado escenario musical luego de que una soprano profesional decidiera cantar una clásica pieza de ópera en medio de intensas contracciones de parto.
La protagonista de esta singular escena fue Ekaterina Lilaya, quien acumulaba casi siete horas en labor de parto cuando una de las parteras, al conocer su trayectoria artística, le sugirió interpretar una canción.
Con el acompañamiento de una pista instrumental reproducida desde el teléfono móvil de su esposo, la soprano deleitó a los presentes durante tres minutos con la emblemática aria “O mio babbino caro”, compuesta por Giacomo Puccini.
Lilaya explicó posteriormente que cantar no solo le ayudó a distanciarse del dolor, sino que le permitió aplicar su técnica vocal para controlar la respiración durante el proceso. La potencia y belleza de su voz llamaron la atención de medicos y enfermeros de diversas áreas del nosocomio, quienes se acercaron a escuchar el recital.
Poco después de la emotiva interpretación, nació sin complicaciones su primer hijo, Stepan, reportado en perfecto estado de salud.













