El peligroso incidente ocurrió sobre la calle Ávila Camacho, donde el vehículo de color plata avanzó varios metros con el portabebés en el techo mientras el bebé lloraba.
Un conductor que transitaba detrás de la unidad se percató del riesgo inminente de una caída y comenzó a tocar el claxon de manera insistente para advertir al padre de familia antes de que realizara una maniobra repentina.
Al emparejarse con el automóvil, el testigo gritó para avisarle de la situación. Aunque en un inicio el conductor mostró enojo por las señas, su expresión cambió de inmediato a la sorpresa al percatarse de que había olvidado a su hijo en la parte superior del auto.
Tras detenerse y poner a salvo al menor, el hombre intentó justificar el insólito descuido señalando que a cualquiera le podría pasar. Hasta el momento no se tienen más datos de los implicados o de si la situación fue real o montada para causar impacto en redes.













