El cáncer también puede afectar a perros y gatos, por lo que detectar cambios en su salud puede ayudar a identificar a tiempo alguna enfermedad. Aunque estos signos no necesariamente significan que una mascota tenga cáncer, sí requieren atención veterinaria.
De acuerdo con información del Manual Veterinario de Merck y centros especializados, estas son algunas señales que los dueños no deben pasar por alto:
- Bultos o masas: deben revisarse especialmente si aumentan de tamaño, cambian de forma, sangran o presentan heridas.
- Pérdida de peso o cambios en el apetito: pueden estar relacionados con diferentes enfermedades y requieren valoración.
- Heridas que no cicatrizan: lesiones que sangran o presentan secreciones anormales deben ser revisadas.
- Vómito o diarrea persistente: especialmente cuando aparecen junto con pérdida de peso, falta de apetito o debilidad.
- Cansancio o dificultad para respirar: una mascota que deja de realizar actividades que antes hacía con normalidad debe ser valorada.
- Cambios de comportamiento: esconderse, dejar de jugar, estar menos activa o mostrar señales de dolor pueden indicar que algo no está bien.
Los especialistas recomiendan realizar revisiones periódicas en casa y llevar a perros y gatos al veterinario al menos una vez al año, o antes si se detecta algún cambio en su estado de salud.
Es importante recordar que estos síntomas pueden tener distintas causas y no necesariamente indican cáncer. Solo un médico veterinario puede determinar qué ocurre mediante una valoración y, cuando sea necesario, estudios especializados.