

El eclipse solar fue observado desde la cabina de un avión a reacción, ofreciendo una vista impresionante del fenómeno. La totalidad del eclipse pudo verse en una franja que cruzó Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, España y una pequeña zona de Portugal, generando imágenes espectaculares desde las alturas.

Los eclipses han generado numerosos mitos, como que causan malformaciones en bebés, dañan alimentos, provocan terremotos o alteran el comportamiento humano, pero no hay evidencia científica que los respalde. El único riesgo real es mirar un eclipse solar sin protección, lo que puede causar graves daños en la vista.