Los lamentables hechos ocurrieron en las inmediaciones del aeropuerto de Carlisle, en el estado de Pensilvania, Estados Unidos, cuando una avioneta se impactó violentamente contra una unidad helicóptero perteneciente a la policía mientras la tripulación realizaba maniobras de entrenamiento rutinario.
A causa de la violenta colisión, el piloto de la avioneta perdió la vida de manera instantánea, mientras que los dos oficiales que viajaban en la unidad policial quedaron atrapados dentro de la estructura retorcida tras el desplome.
Uno de los agentes logró romper una de las ventanas del helicóptero para auxiliar a su compañero a salir del fuselaje; ambos fueron rescatados por los cuerpos de auxilio y trasladados a un hospital cercano, donde se reportan fuera de peligro.