A tres meses de que autoridades de Estados Unidos solicitaran la detención de Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza por presuntos vínculos con el crimen organizado, el tema volvió a tomar fuerza tras un nuevo pronunciamiento de Donald Trump.
El exmandatario estadounidense reavivó la polémica al insistir en los señalamientos, lo que ha generado nuevas reacciones en el ámbito político tanto en México como en la Unión Americana.
Las acusaciones, que surgieron meses atrás, han mantenido la atención mediática debido a su impacto en la relación bilateral y en el panorama político de Sinaloa.
Hasta el momento, autoridades mexicanas no han confirmado avances oficiales en torno a dichas solicitudes, mientras que el caso continúa generando debate público y político.
Analistas consideran que este tipo de declaraciones podrían influir en la agenda política y en la percepción internacional sobre temas de seguridad.