A más de dos meses de la desaparición de José Luis Silva Andrade, integrante de la comunidad de Agua Fría, en la región de Los Azufres, Michoacán, continúa sin conocerse su paradero.
De acuerdo con Front Line Defenders, organización internacional dedicada a la protección de personas defensoras de derechos humanos, José Luis salió de su domicilio el 15 de julio de 2026, alrededor de las 8:00 horas, luego de escuchar motosierras cerca del bosque de la comunidad. Avisó a sus hermanas que regresaría para comer, pero nunca volvió.
La organización documentó que al día siguiente un hombre presuntamente relacionado con un grupo del crimen organizado acudió al domicilio de sus hermanas y les informó que José Luis estaba retenido. Según el reporte, les exigió acudir a “negociar con el jefe”.
Posteriormente, las amenazas habrían aumentado. De acuerdo con Front Line Defenders, las hermanas fueron presionadas para acudir como testigos de documentos mediante los cuales José Luis entregaría tierras de la comunidad. En caso de negarse, les advirtieron que sería golpeado y posteriormente desaparecido.
José Luis Silva Andrade es reconocido como defensor ambiental y del territorio, y ha participado en acciones para la protección del bosque, el agua y los recursos naturales de Agua Fría. La organización señala que su familia y otros integrantes de la comunidad habían recibido amenazas previamente relacionadas con intentos de despojo territorial y explotación del bosque.
A más de dos meses de que fue visto por última vez, su familia continúa sin información sobre su paradero y no se ha informado públicamente de su localización.
Cabe mencionar que el caso no es investigado por la Fiscalía General del Estado de Michoacán, ya que la denuncia por su no localización fue presentada ante la Fiscalía General de la República (FGR), por lo que la indagatoria corresponde a la instancia federal, informaron autoridades estatales durante una rueda de prensa en julio del presente año.
La cédula de búsqueda señala que José Luis mide aproximadamente 1.60 metros, pesa 58 kilogramos, es de tez morena, ojos cafés y cabello corto color castaño oscuro. Al momento de su desaparición vestía una camisa de cuadros azul celeste, pantalón de mezclilla azul deslavado y zapatos color beige.













