La muerte de Dafne, una menor de edad que perdió la vida dentro de una escuela militarizada, volvió a poner bajo la lupa este modelo educativo y los métodos disciplinarios que se aplican en algunos planteles. En Michoacán, autoridades educativas señalaron que únicamente existe una escuela registrada oficialmente bajo esta modalidad.
Padres de familia y ciudadanos consideran que este tipo de educación ha quedado obsoleto cuando la disciplina llega a convertirse en abusos, castigos excesivos o posibles actos de autoridad contra los estudiantes. También señalaron que es necesario que los padres, autoridades y sociedad intervengan cuando existan señales de violencia.
Algunos ciudadanos pidieron que los planteles con este formato estén debidamente regulados y sujetos a revisiones constantes para garantizar que cumplan con los requisitos educativos y de seguridad. Consideraron que cualquier institución que trabaje con menores debe contar con mecanismos claros para prevenir y denunciar abusos.
También cuestionaron la vigilancia de las autoridades educativas sobre estos centros, al considerar que la falta de supervisión puede permitir que se cometan abusos o se apliquen castigos que excedan los límites de la disciplina escolar.
Ante este panorama, padres de familia señalaron que los valores y la formación deben comenzar desde casa y no depender de métodos basados en castigos. De acuerdo con autoridades educativas de Michoacán, el único plantel registrado con esta modalidad en el estado tendrá que cerrar debido a la prohibición federal de este modelo educativo.










