Un grupo de expedición documentó la presencia de los restos de una aeronave ligera que sufrió un percance aéreo hace más de un cuarto de siglo.
Los vestigios se ubican en las zonas elevadas del Pico de Orizaba, también conocido como Citlaltépetl, un volcán situado en los límites territoriales de los estados de Puebla y Veracruz, considerado la cima de mayor altitud en el territorio mexicano.
El montañista Hugo Aguilar registró la conservación de la estructura metálica y partes del fuselaje que continúan posadas sobre las laderas del volcán a casi 5 mil 636 metros sobre el nivel del mar.
Las condiciones extremas de frío y la baja humedad de la alta montaña han permitido que los fragmentos del accidente permanezcan relativamente intactos a pesar del paso de las décadas y la constante exposición a las inclemencias del tiempo.












