Aunque muchas personas buscan reparar por su cuenta los baches para evitar accidentes o daños en sus vehículos, hacerlo en la Ciudad de México podría derivar en una sanción económica e incluso en un arresto administrativo.
De acuerdo con la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México, modificar, intervenir o cambiar el uso de la vía pública sin autorización puede ser motivo de sanción, ya que el mantenimiento de calles y avenidas es una responsabilidad exclusiva de las autoridades capitalinas.
Las personas sorprendidas rellenando baches con cemento, grava, escombro u otros materiales podrían enfrentar una multa equivalente de 11 a 20 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Con el valor vigente de la UMA en 2026, la sanción puede rondar entre 2 mil 500 y 4 mil 500 pesos, dependiendo de la interpretación y aplicación de la autoridad. Además, la legislación contempla la posibilidad de un arresto administrativo de entre 13 y 24 horas.
Las autoridades explican que las reparaciones improvisadas pueden representar un riesgo para los automovilistas, ya que el uso de materiales inadecuados o técnicas incorrectas puede deteriorar aún más el pavimento o generar nuevas condiciones de peligro.
