Tres horas de tensión vivió un deportista tras quedar completamente atrapado en una estrecha superficie de roca de apenas 15 centímetros de ancho, suspendido a más de 3 mil metros de altura sobre el nivel del mar en los acantilados del monte Laurel, ubicado en la cordillera de Sierra Nevada, en el estado de California.
Debido a las intensas ráfagas de viento que azotaban la zona montañosa, los rescatistas descartaron el uso de helicópteros y tuvieron que desplegar una peligrosa maniobra de aproximación a pie en medio de la oscuridad de la noche.
Tras ubicar el punto exacto donde se encontraba la víctima, un rescatista descendió utilizando un sistema de cuerdas de alta resistencia para asegurar al escalador y ponerlo a salvo de forma exitosa.