Una agresión con arma blanca registrada en la cabina de mandos de una aeronave comercial obligó a realizar un descenso no programado para salvaguardar la integridad de los ocupantes.
El hecho ocurrió durante el trayecto de un vuelo internacional que conectaba la ciudad de Dubái con Tel Aviv, transportando a bordo a cerca de 150 pasajeros al momento de presentarse la alteración del orden y el ataque entre miembros de la tripulación.
Durante el desarrollo de la ruta, uno de los pilotos atacó con un objeto punzocortante a su compañero de cabina, lo que generó momentos de tensión a bordo y obligó a activar los protocolos de desvío de emergencia hacia la terminal aérea de Tabuk, situada en el norte de Arabia Saudita.
Pese a la alteración de los controles, la aeronave tocó tierra de forma segura sin que se registraran víctimas fatales entre el pasaje ni daños estructurales mayores.
Organismos de seguridad e inteligencia iniciaron las indagatorias correspondientes para esclarecer los motivos del ataque e investigar si el agresor buscaba desetabilizar el curso de la aeronave.












