La Fiscalía española y la acusación particular solicitaron 12 años de prisión para cada una de las siete exmonjas cismáticas del monasterio de Belorado, en la provincia de Burgos, quienes enfrentarán juicio por diversos delitos presuntamente cometidos contra cinco religiosas de edad avanzada.
Las acusadas enfrentan cargos por coacciones, trato degradante, abandono, omisión del deber de socorro y delitos relacionados con el patrimonio, al considerar que habrían sometido a las religiosas mayores a condiciones inadecuadas, además de aprovechar su estado de vulnerabilidad y deterioro cognitivo.
El caso se originó tras el cisma protagonizado por las religiosas en 2024, cuando rompieron con la Iglesia católica y desconocieron la autoridad del Papa.
Posteriormente fueron excomulgadas y abandonaron el convento de Belorado para trasladarse a otro monasterio en Orduña, donde permanecieron junto con las cinco monjas ancianas.
De acuerdo con la investigación, las religiosas de mayor edad, de entre 87 y 101 años, vivían en condiciones deficientes de higiene y atención, además de permanecer bajo el control de las ahora procesadas. En diciembre de 2025 fueron trasladadas por orden judicial para recibir atención especializada.
Las exmonjas rechazaron las acusaciones y sostuvieron que son inocentes. En un comunicado afirmaron que las imputaciones forman parte de una persecución en su contra y aseguraron que demostrarán su versión durante el proceso judicial.
