Al menos 21 personas murieron y más de 80 resultaron heridas tras un ataque masivo lanzado por Rusia durante la madrugada de este jueves contra Kiev y otras ciudades de Ucrania, informaron autoridades ucranianas.
De acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania, las tropas rusas emplearon 74 misiles y cerca de 500 drones en una ofensiva calificada como una de las más intensas de los últimos meses. Aunque una parte importante de los proyectiles fue interceptada por las defensas antiaéreas, varios lograron impactar zonas residenciales e infraestructura civil.
Los bombardeos provocaron incendios, el colapso de edificios y severos daños en viviendas, hospitales, mercados y otras construcciones. Equipos de rescate continuaban este jueves las labores de búsqueda entre los escombros, por lo que las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, condenó el ataque y reiteró el llamado a sus aliados para reforzar el suministro de sistemas de defensa aérea, al considerar que son indispensables para proteger a la población civil frente a este tipo de ofensivas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró que la operación fue una respuesta a recientes ataques ucranianos contra infraestructura rusa, mientras que diversos gobiernos occidentales condenaron los bombardeos y expresaron su respaldo a Ucrania.
