Un ejemplar de oso negro irrumpió en una residencia de la colonia Olinalá, en San Pedro Garza García, Nuevo León, causando sorpresa entre los propietarios. El animal ingresó al inmueble sin provocar grandes destrozos y se dirigió directamente a la cocina, donde logró abrir el refrigerador, sacó un paquete de tamales y los consumió por completo. Después de su inesperado banquete, el oso abandonó tranquilamente la vivienda por la parte posterior. El propietario únicamente reportó daños mínimos y el susto provocado por la visita del animal.