De acuerdo con el análisis de hallazgos de fosas clandestinas en México, realizado bajo el estudio Trazar la ausencia, caminar la esperanza, de la Universidad Iberoamericana, en los últimos tres sexenios se han documentado más de 5 mil fosas clandestinas y más de 135 mil personas desaparecidas en el país.
El estudio se elaboró a partir de información proporcionada por las 32 fiscalías estatales, además de datos de la Fiscalía General de la República (FGR). Entre los principales hallazgos se identificó que los estados con mayor número de fosas clandestinas son Guerrero, Veracruz, Sonora, Guanajuato y Jalisco.
La investigación revela que estos sitios han sido localizados principalmente en predios, inmuebles privados y caminos. Sin embargo, también se han encontrado fosas en zonas montañosas, a un costado de cuerpos de agua, terrenos de cultivo y pozos.
Uno de los aspectos más alarmantes del estudio es que las fosas clandestinas no se limitan a zonas alejadas o de difícil acceso. Algunas han sido descubiertas en lugares destinados a actividades cotidianas, como parques infantiles, mercados e incluso escuelas.
A esta situación se suma otro de los grandes desafíos que enfrenta el país: los Servicios Médicos Forenses y Servicios Periciales mantienen más de 83 mil restos humanos sin identificar, de acuerdo con los datos analizados en la investigación.
Las cifras evidencian la magnitud de la crisis de desapariciones y la problemática forense que atraviesa México, donde miles de familias continúan buscando a sus seres queridos y enfrentan, además, la falta de identificación de restos humanos.