El desastre natural se registró a lo largo del trayecto del río Trishuli, en territorio de Nepal, donde las crecidas de agua sobrepasaron los límites de contención, anegaron zonas habitacionales y causaron el derrumbe total de una estructura de puente.
Ante la gravedad del colapso y el peligro inminente de nuevos deslaves, los cuerpos de policía y escuadrones de rescate implementaron un cerco de seguridad perimetral para restringir el paso de peatones y automovilistas.
La emergencia obligó al cierre total de la vía terrestre principal que conecta a la capital, Katmandú, con la localidad de Pokhara, mientras los equipos de emergencia trabajan en la zona afectada para salvaguardar a la población.