Un grupo internacional de científicos logró detectar un proceso de fragmentación gradual en una zona tectónica ubicada bajo el océano Pacífico, frente a las costas de Canadá.
La investigación se centró en la región de Cascadia, donde interactúan las placas oceánicas Juan de Fuca y Explorer con la placa Norteamericana. Mediante imágenes sísmicas y registros de terremotos, los especialistas encontraron evidencias de que una parte del sistema tectónico comenzó a dividirse lentamente en segmentos más pequeños.
Entre los hallazgos destaca una estructura de aproximadamente 75 kilómetros de extensión relacionada con este proceso de fragmentación. Los datos también permitieron identificar diferencias en la actividad sísmica de distintas áreas y conocer cuáles zonas continúan conectadas y cuáles avanzan hacia una separación.
Los científicos explicaron que el fenómeno está relacionado con una zona de subducción, es decir, un punto donde una placa tectónica se introduce por debajo de otra. En esta región, parte del sistema parece estar perdiendo gradualmente la capacidad de mantener este proceso.
Sin embargo, los especialistas aclararon que esto no significa que la Tierra vaya a partirse repentinamente ni que el planeta esté en peligro de dividirse.
El proceso ocurre a una velocidad extremadamente lenta y podría tardar millones de años en modificar de manera importante los límites de las placas tectónicas. El descubrimiento permitirá comprender mejor cómo evolucionan y, eventualmente, desaparecen algunas zonas de subducción en nuestro planeta.