Una trabajadora de un puesto dedicado a la venta de accesorios para celulares fue objeto de severos insultos por parte de una compradora. La empleada únicamente le solicitó a la mujer que aguardara un momento en la fila mientras terminaba de brindar atención a un cliente que había llegado previamente al mostrador.
La petición de esperar su turno desató la molestia de la usuaria, quien inició una serie de agresiones verbales y descalificaciones contra la joven vendedora.
Ante el constante acoso y la negativa de la agresora a calmarse, la empleada mantuvo la compostura y optó por solicitar el apoyo inmediato de una agente de la policía para que interviniera en el sitio.












