Una serie de precipitaciones torrenciales ha generado severos estragos e inundaciones en diversas regiones del territorio guatemalteco, dejando afectaciones considerables en la infraestructura urbana y la movilidad.
La acumulación de agua alcanzó niveles críticos en sectores como la localidad de Mazatenango, dentro del departamento de Suchitepéquez, donde se registró una concentración superior a los 85 milímetros de lluvia en el lapso de apenas una hora, colapsando los sistemas de drenaje pluvial.
El intempestivo incremento en los niveles de agua anegó calles y avenidas principales, provocando que múltiples vehículos quedaran varados y sumergidos bajo la corriente.
La acumulación del líquido paralizó por completo la circulación del tránsito vehicular y peatonal en los puntos con mayor acumulación, movilizando a cuadrillas de atención de emergencias para realizar labores de rescate y auxilio vial a los automovilistas atrapados.