El pontífice León XIV ingresó al Policlínico Gemelli de la ciudad de Roma para ser sometido a un procedimiento quirúrgico previamente programado, en el cual médicos especialistas retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho.
La intervención, que tuvo una duración aproximada de noventa minutos, se desarrolló de manera satisfactoria y sin complicaciones técnicas, permitiendo que el líder religioso de 71 años fuera trasladado a su habitación para iniciar la fase de recuperación posoperatoria.
Tras la finalización del procedimiento, la Sede Apostólica emitió un comunicado oficial informando que los estudios histopatológicos practicados a la pieza extraída confirmaron la presencia de un adenocarcinoma pulmonar, diagnóstico de tipo maligno que ya se sospechaba en los análisis clínicos y pruebas de imagen realizadas con anterioridad a la estancia hospitalaria.
Días antes, el propio pontífice había comunicado que los exámenes de rutina detectaron a tiempo la anomalía, motivo por el cual se recomendó su pronta extracción.













