La venta y compra ilegal de loros y pericos en México puede ser castigada con penas de hasta nueve años de prisión, además de multas económicas, debido a que estas especies se encuentran protegidas por la legislación ambiental.
De acuerdo con las autoridades, la captura, comercialización y posesión de estas aves sin los permisos correspondientes constituye un delito federal, ya que muchas de las especies de psitácidos mexicanos enfrentan amenazas por el tráfico ilegal y la pérdida de su hábitat.
La legislación vigente contempla sanciones que van de uno a nueve años de cárcel, así como multas que pueden alcanzar miles de pesos para quienes extraigan, transporten, comercialicen o adquieran ejemplares de vida silvestre protegida de manera ilegal.
Especialistas señalan que la mayoría de los loros y pericos que se venden de forma clandestina son extraídos de su entorno natural, lo que ha provocado una disminución considerable de sus poblaciones. Además, durante el proceso de captura y traslado, una gran cantidad de aves muere antes de llegar al mercado ilegal.
Las autoridades ambientales hicieron un llamado a la población a no comprar estas especies y, en caso de detectar su venta ilegal, presentar la denuncia correspondiente ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), con el objetivo de combatir el tráfico de fauna silvestre y proteger la biodiversidad del país.
