La desintegración en el aire de un globo aerostático no autorizado y cargado con material pirotécnico generó alerta entre los habitantes y las autoridades locales.
El incidente se registró sobre el espacio aéreo de la ciudad de São Paulo, en Brasil, donde el artefacto de grandes dimensiones sufrió una combustión repentina y estalló en múltiples fragmentos antes de precipitarse hacia la superficie.
Este tipo de globos fabricados de forma artesanal se encuentran catalogados como ilegales por la legislación ambiental y de aviación civil de dicho país debido al alto riesgo que representan.
Su elevación constante sin sistemas de control de navegación expone a las zonas urbanas a conflagraciones en áreas residenciales, explosiones por material inflamable y severas interferencias en las maniobras de despegue y aterrizaje de aeronaves comerciales en las terminales aéreas cercanas.