Un masivo deslizamiento de tierra provocó el derrumbe de una amplia sección de montaña en Nepal, generando momentos de alarma entre las comunidades asentadas en los valles cercanos.
El colapso del terreno se registró tras varias jornadas de intensas precipitaciones pluviométricas que saturaron el suelo de las laderas, provocando el desprendimiento de miles de toneladas de roca y lodo hacia las partes bajas.
Habitantes de las poblaciones aledañas documentaron la magnitud del colapso de la ladera, mientras las masas de tierra descendían a gran velocidad por la pendiente.
Este evento geológico ocurre pocas semanas después de una grave contingencia ambiental en la zona fronteriza con China, donde el colapso de un glaciar e inundaciones repentinas dejaron un saldo superior a las mil trescientas personas fallecidas y miles de desaparecidos.