El proyecto político de la llamada Cuarta Transformación ha sido objeto de críticas en México, donde analistas y opositores advierten similitudes con estrategias aplicadas en otros países de América Latina.
En este debate, los casos de Venezuela y Cuba son frecuentemente mencionados como referencia, particularmente en materia de relación entre el poder político y los medios de comunicación.
Hace dos décadas, el entonces presidente Hugo Chávez impulsó una serie de medidas bajo el argumento de regular contenidos y proteger a las audiencias. Sin embargo, sus críticos sostienen que dichas acciones derivaron en un mayor control sobre radio y televisión, así como en presiones contra empresas periodísticas y comunicadores.
En México, algunas de las iniciativas recientes en materia de comunicación han reavivado estas comparaciones, generando un debate sobre los límites entre la regulación y la libertad de expresión.
Mientras tanto, especialistas subrayan la importancia de garantizar el equilibrio entre el ejercicio del poder y el respeto a los derechos informativos en un sistema democrático.