Una nueva ola de ataques con drones sacudió Moscú, luego de que autoridades rusas atribuyeran la ofensiva a Ucrania. De acuerdo con reportes preliminares, algunos de los drones impactaron distintos objetivos, incluida una refinería de petróleo en la capital rusa. Autoridades informaron que al menos dos personas murieron durante los ataques, mientras que los sistemas de defensa aérea habrían derribado cientos de drones dirigidos a diferentes regiones del país. Además de los daños en infraestructura energética, también se reportaron afectaciones en zonas residenciales cercanas. El ataque ocurre en medio de una nueva escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania.